¿Sabemos con qué juegan nuestros niños?

Juego y reeducación

Los Sentidos
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8. ARMONÍA Y SINCRONÍA INTERACCIONAL DURANTE EL JUEGO DEL NIÑO - Los Sentidos Índice

Debemos diferenciar, por un lado, la parte estética de los materiales, la armonía en el diseño paisajístico, el ritmo estético, el orden y equilibrio en la composición del entorno, en la parte agradable de los juegos, en los valores simbólicos, el armado armonioso e intenciones de los juegos en sus funciones específicas, prestemos atención a la configuración general del esquema en el que el niño va a jugar, eso lo arma y es responsable únicamente el adulto que decide qué se le ofrece al infanto-adolescente. Por otro lado debemos intervenir atendiendo en lo que el niño absorbe de todo éste contexto y como lo hace, como lo asimila usando sus sentidos, como actúan éstos y las percepciones que éstos provocan, su influencia con sus símbolos y como le conviene usarlos al adulto para que los infanto-adolescentes elaboren y maduren sus vivencias, asimilando al máximo los símbolos positivos y que los adultos encargados de detectar comportamientos puedan usarlos como instrumentos de análisis y percibir factores psico-físicos que requieran atención.
El cuerpo a través de los sentidos percibe, la mente procesa la información y el cuerpo reacciona en una evolución tan elaborada y tan compleja, a través de la mente, que podríamos decir, que es el proceso más complejo y menos conocido del Universo.
Analicemos qué factores debemos tener en cuenta cuando planificamos el lugar y calidad de elementos que les daremos a los niños para que jueguen. Los objetos en sí que usarán, la interacción de sus símbolos, las funciones específicas a que incitan esos objetos, los perfiles de sus contornos, los colores, el contexto que arma el conjunto y a que grupo de niños va dirigido, edades y necesidades psico-físicas, incluso veremos en el transcurso de este estudio más opciones.
Abocándonos a la tarea de conseguir armonía en un lugar de juegos públicos, no olvidemos que donde hay ritmo hay armonía en cualquiera de las sensaciones que provocan los sentidos cuando las líneas o los colores, (vista) o sonidos (oído) combinan y producen sensación agradable, también el “tocar” (tacto). La ondulación de las líneas o perfiles o contornos provocan armonía, las líneas rectas son duras, implican falta de soltura, rigidez, simbólicamente es la antítesis del ritmo, las líneas rectas paralelas pueden ser rítmicas, pero siempre dentro de un contexto de dureza. Las líneas curvas en los volúmenes escultóricos y en la paisajística, simbólicamente implican bondad y dulzura, son suaves y tentadoras de mirar y tocar.
Las combinaciones visuales de perfiles agradables “sueltan” mentalmente. Las líneas desencontradas marcan pautas claras de desacuerdo estético.
Las líneas que dulcifican o agradan existen y actúan sobre el estado de ánimo, involucran a la percepción de los sentidos porque forman parte de las fuerzas naturales con las que convivimos.
En el lugar de juego, para conseguir armonía y sincronía en la interacción en la que participan los sentidos, trataremos que los sonidos no sean agresivos (música violenta, bocinazos, ruidos de máquinas o motores, interferencia con los juegos de cualquier origen), la combinación de los juegos con los “silencios” o los sonidos emitidos por los niños durante el juego, son combinaciones y concordancias de sonidos son acordes entre sí y participativos, conforman la alegría del entorno, ahí hay correspondencia de unas cosas con otras, que se le deben sumar pautas que emiten los colores, las formas, los espacios, las plantas, los olores, etc. son condiciones y deben ser gratas. El orden acompasado en la sucesión de las cosas que involucran a los sentidos, las líneas y contornos que dulcifican el efecto y los estímulos. En todo momento el ritmo y la armonía deben conjurar entre sí. Donde veamos un lugar de juegos sucio y abandonado, sabremos que ahí existe una sociedad infantil subestimada y abandonada. Las formas angulosas se perciben como agresivas, las líneas rectas, son de terminantes de situaciones rígidas, las líneas curvas son unificadoras, incentivadoras para la imaginación, estimulan el ritmo, las formas esféricas son voluptuosas, sensuales, placenteras, hedónicas (Hëdoné).
La esfera es la “placenta” cálida, que protege todo, esto lo hemos entendido dentro del vientre.
Las formas y los colores provocan estímulos y convocan a respuestas. Cuando trabajan nuestros sentidos es que están estimulados y facilitan la ensoñación. La estética y el arte exacerban e incentivan el sentido cromático “el sentido especial”, porque la estética la encuentra cada uno de nosotros en su cultura o formación personal. La armonía suaviza cualquier situación de entorno, pero cada uno de nosotros la a preciará con distinta intensidad. Para una plaza pública, se deben elegir símbolos universales y positivos, veremos más adelante como es el plateo, la madre, el padre, el grupo familiar, el nacimiento, la protección, etc., etc., los juegos deben respetar esta necesidad vivencial a través de sus símbolos. En contraposición con los juegos violentos y agresivos, son necesarios los juegos activos, pasivos, hedónicos, contemplativos, de grupo e individuales.
El cuerpo humano, es guiado y controlado constantemente por los sentidos. Actúan indistintamente en forma personal o en conjunto, los mensajes los interpreta el cerebro. En el niño, mientras juega aflora en el momento exacto, el sentido que le permite percibir las “señales” que emanan del objeto con el que juega, lo percibe por medio de ciertos órganos corporales, o aparatos receptores de las impresiones exteriores.
Los “sentidos” fácilmente detectable son cinco, pero hay otros, que no se detectan con facilidad estos, son una facultad que tiene el cuerpo para recibir e imprimir mentalmente (Enciclopedia Sopena) la calidad de las señales que emanan los objetos desde el exterior. Envían el mensaje al cerebro y éste interpreta y determina como indispensable la sensación que en ese momento puede llamar la atención. La suavidad o aspereza de una tela en el tacto, o lo agradable o desagradable de los colores, o un determinado sonido que llama la atención, o una ráfaga de olor, o un recuerdo haciendo segregar saliva.
En el acto del juego en el niño ejercita la función en la que se hacen combinar la intervención de los sentidos, siempre para total complacencia espiritual. Si no es agradable, no juega.
La vida cotidiana es una constante vivencial con las percepciones. Durante el juego, intervienen los sentidos y en esa vivencia maduran las percepciones, todos nosotros experimentamos nuestras vivencias con una compleja simbiosis de “los sentidos” con que tengamos posibilidad de hacerlo. La psicología gestáltica realza y confirma los valores del conjunto total al que tengan accesos todos los sentido, de cualquier manera y precisamente sin importar las distancias del entorno con el que se convive.
La acción de nuestros sentidos y sus percepciones, no tienen límite de distancias, vemos el horizonte y sus colores, percibimos sonidos muy distantes y se configuran entre sí con el perfume de nuestro acompañante y el calor del apretón de manos. Cuando Wertimer en 1912 decían que en un todo, se referían a eso, y trataban de hacer entender que ningún símbolo trabaja solo, los sentidos y lo que se percibe a través de ellos, conforman los símbolos.
Los sentidos y sus percepciones son tan personales que nadie puede saber qué y con que intensidad experimenta el que está al lado nuestro, para entender que “siente” o percibe alguien, lo comparamos con nuestras personales experiencias, que en nosotros mismos nunca son iguales, las impresiones percibidas por cualquiera de los sentidos y elaborada por la mente.
Los símbolos son fuerzas naturales exteriores que constantemente influyen en nosotros.
Todos los sentidos, se estimulan mutuamente y en forma constante trabajan juntos, pero generalmente es uno o dos de ellos los que perciben y estimulan el cerebro, actúan como una acción vital para el desarrollo psico-físico, cuando alguno de los sentidos falla y no desarrolla la percepción de su función, comienza una forma severa de invalidez.
Analizando al niño durante el proceso del juego, se puede detectar con mucha facilidad si algún sentido no percibe con claridad. Espontáneamente actúan en armonía sincronizada, sería la comparación como una “composición musical”, en que las notas trabajan indistintamente pero en conjunto, sin límites de distancia. Siguiendo con la configuración podríamos decir que la “composición musical” la escribe o determina el nivel cultural de la persona y la calidad de estímulos que tubo, de ahí surgen las apetencias de los sentidos, la facultad de percibir colores o tonos con agrado o desagrado, o sonidos o que agrada al tacto o no, el concepto de lo estético surge de la formación cultural, y de la conjugación y sincronía de los elementos con los que uno quiera armonizar (que quiere decir, ritmo, consonancia, combinación) de la necesidad para satisfacer las apetencias de los sentidos.
Armonía y estética la hallamos cuando juegan nuestros sentidos juntos o en forma individual, cuando combina el sentido auditivo o cualquiera de los otros con nuestros gustos personales, apetencias o necesidades que surgen de nuestra formación cultural.
Cada nivel de conocimientos o entendimientos es cultura, y todo es válido. Nuestros sentidos y percepciones, actúan constantemente en función de estas necesidades.
Para cada una de las personas, estética es la función en la que se hacen combinar la intervención de cualquiera de los sentidos percibiendo con agrado, y por medio de ciertos órganos corporales las impresiones de los objetos externos.
Analizaremos la filosofía del estudio de las formas y elementos en las que puedan intervenir cualquier “sentido”, en los juegos infantiles y el análisis técnico de la valoración de estos medios simbólicos. Las experiencias que otorgan las percepciones de los sentidos, que desde el inicio de la vida se pueden desarrollar al máximo, o se pueden anular por falta de uso, para compensar la deficiencia de percepción de alguno de ellos, la mente predispone a otros a su hiper desarrollo.

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1. Introducción
1.2. ¿Qué es el juego para el infante?
La influencia de los perfiles, las líneas los volúmenes y los colores de los objetos con los que los niños juegan.
2. La influencia de las formas en los juegos infantiles
3. La influencia de los símbolos y sus estímulos
4. ¿Qué es el juego para el niño?
5. El juego como necesidad de expresión inconciente
6. El juego como necesidad de expresión inconciente y maduración vivencial
7. El juego como necesidad de expresión inconciente - Los sentidos
8. Armonía y sincronía interaccional durante el juego del niño - Los sentidos
9. El juego como necesidad de expresión inconciente y maduración vivencial
10. Jugando con el ritmo y los sonidos
11. Visión y percepción durante el juego
12. El juego en los niños no videntes
13. El juego en los niños no videntes - Ritmos y sonidos
14. El juego en los niños no videntes - Conformaciones y estructuras musicales
15. Entorno y convivencia con los sonidos - Percepción tonal
16. Desarrollo táctil durante el juego
17. Necesidades del amplíope durante el juego
18. El juego en los niños zurdos
19. El sentido olfativo y la intususcepción
20. Jugar con el agua
21. El desarrollo de la memoria durante el proceso del juego
22. Propuestas de estructuras
23. Advertencias de cuidados
24. Antecedentes biográficos
25. Luz Solar – Influencia de los colores
26. Colores, Sabores y Olores
En los alimentos de los no videntes
27. Diseños y Colores de Estructuras para Jugar
28. ¿Qué es el color?
¿Qué es lo que vemos como color?
29. Influencia de los colores
30. Colores, Luces, Arte y Ciencia en los no videntes
31. ¿Qué son los colores?
¿Qué vemos como color?
No existen colores secundarios de otros
Escala cromática
33. Escala cromática
34. Los sentidos y la percepción de los colores durante el acto del juego
35. Entorno favorable para el aprendizaje
36. Juegos y reeducación.
Madurando vivencias
37. Los Sentidos
Autor
Antonio Auriti Primavera
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