¿Sabemos con qué juegan nuestros niños?

Juego y reeducación

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• Escala cromática y vibraciones magnéticas de los colores
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15. ENTORNO Y CONVIVENCIA CON LOS SONIDOS Índice

PERCEPCIÓN TONAL

Los sonidos están en el silencio del paisaje, en un paseo contemplativo, en el silencio de la fascinación o la meditación, o la abstracción, en la intususcepción del niño mientras juega.
R. Murray Shafer profesor de comunicaciones de la Simon Fraser University de Columbia Britanica (Canada), pregunta, “¿Quién ha estudiado el paisaje sonoro? Es la expresión que se emplea para describir el entorno acústico con tonos, que son las variadísimas intensidades de los sonidos”.
En una maraña de mensajes que no todos sabemos interpretar, y con el que los niños ciegos deben aprender a convivir (el tono de una nota es su altura o profundidad en relación con las otras notas). Para el que tiene visión es fácil definir el paisaje visual, que significa cualquier entorno que esté al alcance de la vista, desde el balcón donde la visión es amplia o desde la ventana con visión más limitada, el patio también es paisaje, la calle con sus veredas, en el que no necesariamente debe haber árboles, también la plaza, el parque, el lago, el bosque, etc, cada uno de estos paisajes está acompañado de sus sonidos específicos que los ciegos perciben e identifican y que son los que básicamente conviven y participan con él, también en sus juegos.
Lo primero que se percibe cuando se estudia un paisaje sonoro silvestre o rural, es que resulta mucho más silencioso que el de una ciudad, pero que están llenos de sonidos con mensajes, que el no vidente advierte o descubre e identifica.
Al oír el cromatismo tonal pareciera que los sonidos del paisaje estuvieran sujetos a ciclos de actividad y ciclos de reposo. Los niños no videntes conviven con estos sonidos y lo gozan más plenamente que nosotros, porque el sonido suple la vista, por este motivo esencial deben convivir con juegos, con sonidos, con pautas y parámetros tonales de espacios y lugares amplios que lo habitué a desarrollos con espacios de convivencia. Obligatoriamente deben convivir con las sensaciones y el razonamiento que provocan esas impresiones.
La sensación no actúa razonándose, es un efecto que se percibe a través de los sentidos, luego el cerebro lo identifica y razona.
El rumor del follaje con el viento, los insectos, los pájaros y animales, la risa de otros niños, los gritos, modifican y caracterizan un paisaje sonoro.
La educación y formación para identificar el entorno acústico, junto al desarrollo del tacto, para los niños no videntes es la esencia de su vida, todos esos variados sonidos para ellos son necesarios estímulos vivenciales que desarrollan su sentido auditivo y el implante de su estructura defensiva en sus vivencias. El contacto con el silbido del viento, el ruido del agua de las fuentes, los perfumes, y olores identificatorios del lugar, arman su esquema psico-motriz, en ese clima, jugando, entrando en ensoñación, se va armando su vida, con nuestra ayuda, se lo debe acompañar y guiar constantemente permitiéndole y facilitándole la experiencia de la percepción dándole elementos para jugar con símbolos que le permitan ser feliz (como le llama Winnicott – objetos transicionales) También el sol sobre la piel modifica los planteos vivenciales y los estados de ánimo. Hay que educar ese aspecto del sentido del tacto. La luz del sol, aunque no la vea, influye también en otros modos sutiles, afecta el humor corporal a través de la piel porque pone en movimiento ciertas hormonas que desencadenan biorritmos. En nosotros, algunas enfermedades relacionadas con el raquitismo derivan del crecimiento sin luz solar.
La luz solar provoca euforia y alegría recordaremos que el “recreo” en el jardín de infantes es lo más lindo del día para el niño.
La luz solar influye al niño ciego como el viento que se percibe a través del contacto con la piel, acaricia, trasporta calor y tibieza, frío, da pautas, la piel también permite detectar sonidos ¡cuantas sensaciones! produce acariciar el agua. Nuestros dedos perciben y comunican a nuestra mente, datos que otros sentidos lo harían con mucha dificultad y sin la visión, todo esto es absolutamente importante para el ciego y el ambliope. Sabemos que el tacto y el sonido “sustituyen en parte” la carencia de visión, en la vida cotidiana, es una arremetida contra todas las percepciones para interpretar sus mensajes.
Los sentidos buscan interrelacionarse entre sí constantemente. Sabemos que la estimulación de un sentido estimula a otro (sinestesis). Es la imagen o sensación subjetiva propia de un sentido determinado por otra sensación que afecta a un sentido diferente. Los niños, participando durante el juego con diversidad de formas volúmenes, curvos, rectos, planos, cóncavos, convexos, etc, tocando, percibiendo “colores” y sonidos, son felices, en un “luminoso derrame de sensaciones” que en ese momento, ellos mismos incentivan a selección.
Nunca dos o más niños sienten un mismo sabor a una misma cosa, ni perciben a través de la misma “sensación”el mismo efecto dado por el mismo sentido, no se puede trasmitir lo que los sentidos interpretan.
Cada niño durante el juego que ejercita, vive sus circunstancias en forma absolutamente personal y sus vivencias son únicas, oyen los sonidos del paisaje en combinación con los de ellos mismos, dándoles cada uno una interpretación única y personal. Si se pierde el sentido de la audición, se daña el lazo con lo que nos rodea y se pierde el rastro de la lógica con el entorno.
Los sonidos, en el niño sin visión, o ambliopes, le exacerban el complejo sensorial de su vivencia y dependen de ellos para interpretar el mundo que los rodea. Cuando un niño ciego reconoce la voz de un amigo se aferra con ansiedad a esos sonidos como a un pasamanos, y en él más que en un vidente, las conclusiones sensitivas son siempre el resultado de comparar impresiones.
El niño ciego, vive una feroz necesidad de aferrarse a sensaciones y experiencias que le permitirán entender para vivir, pensar y sentir con la totalidad de su “capacidad” que el entorno le ofrezca durante el “acto” de intususcepción, esto mientras se desarrolla el juego, le permite ejercitar sus sentidos al máximo y se les incentiva con estímulos adecuados a sus necesidades durante ese “acto” (juego). O se le puede inhibir inconcientemente de muchas maneras, entre otras pensando ¡Total juega con cualquier cosa! O ¡Total es chico y no se da cuenta! Ante nosotros tenemos un ser humano en pleno proceso de desarrollo, a quien pretendemos proteger y ayudar y que contiene en si mismo ansias de evolucionar. No se puede explicar ni entender la verdadera sensación de dolor del que sufre la ceguera.
Un especialista o maestro idóneo no debe decir que comprende la idea de mecanicismo si solo sabe de memoria y no siente en todo su ser la vivencia del problema de la ceguera del niño como si fuera personal.

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1. Introducción
1.2. ¿Qué es el juego para el infante?
La influencia de los perfiles, las líneas los volúmenes y los colores de los objetos con los que los niños juegan.
2. La influencia de las formas en los juegos infantiles
3. La influencia de los símbolos y sus estímulos
4. ¿Qué es el juego para el niño?
5. El juego como necesidad de expresión inconciente
6. El juego como necesidad de expresión inconciente y maduración vivencial
7. El juego como necesidad de expresión inconciente - Los sentidos
8. Armonía y sincronía interaccional durante el juego del niño - Los sentidos
9. El juego como necesidad de expresión inconciente y maduración vivencial
10. Jugando con el ritmo y los sonidos
11. Visión y percepción durante el juego
12. El juego en los niños no videntes
13. El juego en los niños no videntes - Ritmos y sonidos
14. El juego en los niños no videntes - Conformaciones y estructuras musicales
15. Entorno y convivencia con los sonidos - Percepción tonal
16. Desarrollo táctil durante el juego
17. Necesidades del amplíope durante el juego
18. El juego en los niños zurdos
19. El sentido olfativo y la intususcepción
20. Jugar con el agua
21. El desarrollo de la memoria durante el proceso del juego
22. Propuestas de estructuras
23. Advertencias de cuidados
24. Antecedentes biográficos
25. Luz Solar – Influencia de los colores
26. Colores, Sabores y Olores
En los alimentos de los no videntes
27. Diseños y Colores de Estructuras para Jugar
28. ¿Qué es el color?
¿Qué es lo que vemos como color?
29. Influencia de los colores
30. Colores, Luces, Arte y Ciencia en los no videntes
31. ¿Qué son los colores?
¿Qué vemos como color?
No existen colores secundarios de otros
Escala cromática
33. Escala cromática
34. Los sentidos y la percepción de los colores durante el acto del juego
35. Entorno favorable para el aprendizaje
36. Juegos y reeducación.
Madurando vivencias
37. Los Sentidos
Autor
Antonio Auriti Primavera
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