¿Sabemos con qué juegan nuestros niños?

Juego y reeducación

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21. EL DESARROLLO DE LA MEMORIA DURANTE EL PROCESO DEL JUEGO Índice

Gestáltica estimulación y respuesta

Durante el proceso de investigación y maduración del juego de los niños con los padres, la diferencia está en la rápida evolución del niño y su capacidad de asimilación, el adulto, en su conformación personal, vive otras secuencias evolutivas para completar su formación.
Los elementos "superiores" son los que tienen algo para aportar. En el juego gestáltico siempre hay estímulos, pues únicamente puede haber gestáltica donde hay estímulos y respuestas.
En el acto del juego, todos los estímulos son motivaciones y como respuesta a esas causas, los niños participando con todos sus sentidos responden de distintas maneras dentro de un canon general preestablecido, pero su individualidad es única y el adulto observando y participa y orienta la educación cultural y o psico-fisca del niño, por medio de los estímulos que le ofrece en toda su etapa de maduración sensitiva y mental. "La calidad del ser humano" adulto determina que estímulos y experiencias nuevas se les ofrece en todas sus etapas de aprendizaje. El niño y el hombre están totalmente vivos cuando su educación y su trasformación es constante y permanente, si no fuera así veríamos como una parte de él se desarrolla mientras las demás se atrofian y desaparecen. En el proceso del juego infantil es todo aprendizaje, pero podemos individualizar dos etapas importantes y necesarias, la de construcción y la de desmontado, debemos tratar que la primera sea útil en su programa de aprendizaje y la segunda se reduzca nada más que a una fase de investigación (desarmado) liberando tensiones internas y evitar la destrucción como factor agraviante y de anulación, esto lo hacen cuando no alcanzan a superar la tensión emotiva, y todo es investigación lùdrica o lúdica.
Sabemos que la necesidad de vivencias afectivas, es para el niño integración a la sociedad. La actitud que los adultos de su entorno tomen frente a él, es lo que determina la calidad y necesidad de sus expresiones. Es parte del deber de los padres acompañar al niño durante su crecimiento, su formación mental y durante el proceso de elaboración que ellos ejercitan con el acto de jugar.
Las formas escultóricas Gestálticas facilitan al niño el desarrollo de la expresión de los afectos, estos elementos para jugar son objetos con formas (internas y externas) reguladoras de los afectos, porque efectúan cambios sobre las diferentes acciones (modificando planteos de conceptos analizados) permite madurar coincidencias, reafirmar su accionar, e investigar las experiencias que buscaba o desconocía en forma paralela con su desarrollo mental. El afecto desempeña un papel básico para el desarrollo, madurez y evolución en el estadio cognitivo.
Cuando el niño se enfrenta a una forma voluminosa, (que le servirá o no para jugar) lo ve y lo primero que perciben sus sentidos es la silueta o contorno, luego el color y luego las sombras y luces que determinan el volumen, todo lo representa mentalmente casi en forma simultánea, y la observación de la silueta es lo que determina si le interesará o no, interiorizarlo y convertirlo en un proceso mental que implica para él una forma de desarrollo en su afectividad y expresión, estos son algunos de los variadísimos aspectos componentes del “acto de jugar” que le permite ir madurando en su crecimiento. Veremos durante el transcurso de este análisis, la función del proceso sico-físico del acto de jugar, la enorme importancia que tienen la calidad del medio ambiente para los diferentes estadios y sus variados aspectos en el desarrollo del infanto-adolescente. Esta acción insustituible que ocurre en el acto de jugar, no incide únicamente en el desarrollo de los estadios en determinados tiempos si no que también determina la calidad de las estructuras de estos estadios y por lógica la duración de su existencia.
También la discontinuidad de expresión produce alteraciones, esto se da cuando el juego no está bien programado en sus elementos estructurales, por este motivo debemos ofrecer un amplio margen de variaciones de planteos en sus distintas etapas evolutivas reconocidas dentro de las necesidades de un infanto-adolescente, teniendo siempre en cuenta el entorno social y el sico-físico.
La necesidad expresiva del niño le permite que el juego Gestáltico con sus símbolos entren en comunicación con él y este a su vez responda con su accionar vivencial. La necesidad “de jugar” es necesidad inconciente de entender y madurar conocimientos.
Especialmente para los niños, es “análisis” del crecimiento físico o mental, el desarrollo y análisis de sus procesos no se deben evitar.
Cuando el infanto-adolescente no juega, tiene menos posibilidades de desarrollo sico-físico, durante todas las experiencias, siempre trabajan los sentidos, a través de ellos, se analizan, elaboran, maduran y se modifican los conceptos. Los juegos con volúmenes escultóricos benefician también a los niños calificados con “rémoras” o con desventajas, a los que se amalgaman con distintas dificultades de madurez motora y sensorial, como los trastornos de la marcha, de la vista, de la audición, de la olfación, tacto, etc., cuya naturaleza biológica lo pone en evidencia, y a las que tienen dificultades psicológicas cuya índole y origen son difíciles de determinar y cuya existencia misma resulta a veces arduo determinar. Estos juegos marcan pautas claras de investigación para los especialistas encargados de los niños.
La madurez cognitiva, la de su auto-valoración, la de convivencia grupal, son valores que se pueden desarrollar con estos juegos. El niño necesita fundamentalmente la seguridad de que está protegido por el adulto, esta sensación también la desarrolla jugando con esquemas maternales y familiares.
Consideremos que es el eslabón educativo psíquico más importante de una secuencia formativa para el ser humano y concientemente usar el proceso del juego como herramienta de recuperación. Los adultos debemos entender que nuestro compromiso con los niños con o sin problemas, no es piadoso o caritativo, es obligatorio, el amor, el respeto a la calidad humana, la consideración al derecho de crecer con protección, si lo exigimos para nosotros mismo no se lo podemos negar a los niños, que dependen de nosotros.
Siempre, en todo momento el niño debe ser cuidado y observado en sus acciones casi no existe nada que no implique peligro físico para él, las caídas de los árboles, de las bicicletas, de los toboganes, de las escaleras, los choques involuntarios, las hamacas, etc., en su arrebato y su falta de conciencia sobre el peligro está el riesgo. Respecto a la atención que merecen, al ver una plaza o una escuela, o en un espacio para que ellos desarrollen sus juegos, sucio o limpio, actualizado o no, nos ubicamos culturalmente en el concepto que en él se desarrollará, pongamos de ejemplo: un libro sucio y roto o un libro limpio y actualizado y atento a cumplir una función específica. La infancia es el inicio de un futuro muy importante que no debemos permitir que se sub-estime.
Consideremos a los juegos de las plazas públicas y los patios escolares como actos de verdaderos centros educativos, no como un simple lugar de “entretenimiento” o “depósito” de niños para que no molesten.
Cualquier niño con problemas sico-físicos poseen un enorme potencial y lo que tratamos es de crear las condiciones más propicias para la constante actualización de ese potencial. A pesar de esto el desarrollo del niño no se debe dejar librado al azar o al libre albedrío, en el desarrollo vivencial del infanto-adolescente, debe inferir como factor determinante el grupo familiar y social y el entorno general en el que intervienen todos sus sentidos, marcando quiérase o no una influencia determinadamente sobre su porvenir, esencialmente sobre los resultados de su educación escolar y en gran medida sobre sus logros ulteriores. Los resultados de los estudios corroborados en relación con casos de niños aislados demuestran taxativamente que el desarrollo psíquico resulta deteriorado si el infanto-adolescente se halla separado de la vida social y del medio educativo. Debemos ahondar en el entendimiento de la función que los factores determinantes de los distintos tipos de juegos influyen sobre la calidad formativa del niño.
Entonces podremos entender que el estrato social y cultural del niño también lo determina la calidad del juego con el que hace sus regresiones y experiencias vivenciales y con los que madura y consigue apertura a otros estadios ¿Puede haber algún psico terapeuta o maestro especializado en niños, que diga que esto no tiene importancia?
Por estos motivos, consideremos que los “objetos” para jugar, que no se adecuan a las necesidades infantiles son deformantes de estas pautas. Todos los objetos o elementos, o partes integrantes que conforman el espacio, en los patios de juegos de escuelas, y de las plazas públicas, en los que ellos desarrollan sus juegos, inciden y conforman el esquema de su crecimiento y trasformación vivencial.
El entorno y grupo étnico social en el que se desarrolla un niño determina su nivel cultural, sus rasgos físicos, su postura el estilo de sus movimientos, su forma de expresión, etc., etc. Esta influencia es tan fuerte, que el comportamiento adquirido en el entorno étnico social, normalmente no se pierde hasta tres generaciones siguientes. En teoría, el estilo del movimiento corporal y la conformación de las necesidades culturales podrían persistir para siempre si en cada generación de los niños se educaran en el mismo entorno étnico.
Debemos darle importancia a lo que deseamos para ellos.

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1. Introducción
1.2. ¿Qué es el juego para el infante?
La influencia de los perfiles, las líneas los volúmenes y los colores de los objetos con los que los niños juegan.
2. La influencia de las formas en los juegos infantiles
3. La influencia de los símbolos y sus estímulos
4. ¿Qué es el juego para el niño?
5. El juego como necesidad de expresión inconciente
6. El juego como necesidad de expresión inconciente y maduración vivencial
7. El juego como necesidad de expresión inconciente - Los sentidos
8. Armonía y sincronía interaccional durante el juego del niño - Los sentidos
9. El juego como necesidad de expresión inconciente y maduración vivencial
10. Jugando con el ritmo y los sonidos
11. Visión y percepción durante el juego
12. El juego en los niños no videntes
13. El juego en los niños no videntes - Ritmos y sonidos
14. El juego en los niños no videntes - Conformaciones y estructuras musicales
15. Entorno y convivencia con los sonidos - Percepción tonal
16. Desarrollo táctil durante el juego
17. Necesidades del amplíope durante el juego
18. El juego en los niños zurdos
19. El sentido olfativo y la intususcepción
20. Jugar con el agua
21. El desarrollo de la memoria durante el proceso del juego
22. Propuestas de estructuras
23. Advertencias de cuidados
24. Antecedentes biográficos
25. Luz Solar – Influencia de los colores
26. Colores, Sabores y Olores
En los alimentos de los no videntes
27. Diseños y Colores de Estructuras para Jugar
28. ¿Qué es el color?
¿Qué es lo que vemos como color?
29. Influencia de los colores
30. Colores, Luces, Arte y Ciencia en los no videntes
31. ¿Qué son los colores?
¿Qué vemos como color?
No existen colores secundarios de otros
Escala cromática
33. Escala cromática
34. Los sentidos y la percepción de los colores durante el acto del juego
35. Entorno favorable para el aprendizaje
36. Juegos y reeducación.
Madurando vivencias
37. Los Sentidos
Autor
Antonio Auriti Primavera
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